Era Apostólica

1. Definición de la era apostólica:

La Era Apostólica es el periodo durante el cual los apóstoles de Nuestro Señor Jesucristo vivieron y predicaron la fe cristiana por aproximadamente 70 años y se extendió desde la fundación de la Iglesia en el día de Pentecostés en el año 30 d.C. hasta la muerte de San Juan, el Apóstol, en el año 100 d.C.

2. Importancia del estudio de la Era Apostólica:

  1. Es el origen de la Iglesia Cristiana y marca su separación del judaísmo. Es la Era del Espíritu Santo, de la inspiración y de la constitución de la misma.
  2. Es una prueba asombrosa de la fuerza del cristianismo que cuando fue predicado y enseñado llegó a casi cualquier parte del mundo en muy poco tiempo, como resultado de la obra misteriosa de Dios.
  3. Refleja la pureza, eficacia y poder divino del cristianismo y de cómo la obra misteriosa de Dios renueva la creación de todas las naciones, judíos, romanos, griegos, etc…
  4. Es bien sabido que Nuestro Señor Jesucristo dio a sus santos discípulos diversas enseñanzas y les mostró muchos milagros no registrados en los Santos Evangelios (Juan 20:30). Además, Nuestro Señor pasó 40 días después de su gloriosa resurrección apareciéndose a sus discípulos y enseñándoles acerca del Reino de Dios (Hechos 1:3) y esto tampoco se registró en los Santos Evangelios. Por lo tanto, la enseñanza cristiana en la Era Apostólica que se conoce como “Tradición” es el reflejo de las enseñanzas y acuerdos que Nuestro Señor dió a sus discípulos.
  5. La Era Apostólica representa modelos de grandes personajes a seguir en la predicación, en la enseñanza y en el servicio, que fueron inspirados por el Espíritu Santo y apoyados por el poder de la Nueva Vida en el bautismo. Definitivamente este fue un incentivo para buenas obras.

3. Fuentes históricas de la Era Apostólica:

  1. Todos los libros sagrados del Nuevo Testamento, en particular, el Libro Sagrado de los Hechos.
  2. Las enseñanzas y las leyes pertenecientes a los Apóstoles como la Didaché (Enseñanza de los Doce Apóstoles) y Didascalia.
  3. Los escritos de los Padres Apostólicos, que son los discípulos de los Apóstoles como San Clemente Romano, San Policarpo, San Ignacio, San Hermas y San Papías.
  4. Libros pseudo canónicos (Apócrifos) que pueden ser utilizados como fuentes históricas de la Era Apostólica, aunque la Iglesia los rechaza como libros inspirados.
  5. Fuentes judías, tales como los escritos de Filón de Alejandría, el famoso historiador judío Josefo contemporaneo a la destrucción de Jerusalén que escribió “Influencias de los Judios” y “Guerras de los Judios”, y la Mishna, enseñanzas de los rabinos del primer siglo, que proporciona información fidedigna acerca de los Apóstoles, de sus enseñanzas, de los rituales y del culto en la Iglesia primitiva como grupo excomulgado de la Sinagoga.
  6. Escritores latinos e historiadores como Tácito, Suetonio y Plinio.
  7. Escritores del siglo II, sucesores de los Apóstoles, como Justino el Mártir, San Ireneo y Hegesipo.
  8. Historiadores como Eusebio, uno de los primeros escritores cristianos, que redactó la historia de la Iglesia desde la Encarnación hasta el año 324 D.C. y fue llamado Padre de la Historia de la Iglesia.
  9. Documentos antiguos como los rollos del Mar Muerto.

Todos los archivos están disponibles en formato Adobe PDF (Portable). Usted necesitará el programa Acrobat Reader 4.0 o superior para ver los archivos.

This post is also available in: Inglés